Y aquí tienen la obra de estos cuatro españoles, que conste que con este proyecto no pretendíamos contradecir a Robert Walser en la cita que encabeza estas líneas; ¿Acaso la naturaleza viaja al extranjero?, y hacer viajar la naturaleza española a Costa Rica. La frase de Walser, el genial escritor suizo cuya idea de desaparecer es el eje central de la novela de Enrique Vila-Matas Doctor Pasavento, nos dice varias cosas, entre otras o la primera que el extranjero es un concepto ajeno a la propia naturaleza, algo que hoy entendemos muy bien, porque la preservación de los recursos naturales ya no es una cuestión nacional, si no lo hacemos todos de poco sirve que lo haga uno sólo. O dicho de otro modo, el cambio climático sí viaja al extranjero, las emisiones de carbono también. Pero sí la naturaleza no viaja sí lo hacen sus fotógrafos de naturaleza, y eso han hecho nuestros cuatro participantes, a quienes agradecemos y mucho su entusiasmo por el proyecto y desde luego su trabajo.
Junto a las fotos, acompañadas de un pequeño texto de cada fótografo en el que nos cuenta su experiencia tica, se acompaña un artículo de José Benito Ruiz sobre la fotografía de naturaleza, pues además de fotógrafo de dilatada experiencia y prestigio, José Benito es un teórico y un gran divulgador de esta disciplina, y ha publicado numerosos libros al respecto, además de dar cursos y conferencias. El texto permitirá a los profanos adentrarse en este mundo que es ancho pero no siempre ajeno. Éste catálogo se completa con un texto del INBIO, institución costarricense de referencia en el asunto de la biodiversidad, Premio Príncipe de Asturias, y que se ha asociado de forma generosa al proyecto. La exposición, una vez terminado su periplo en el Museo Calderón Guardia, pasará al Inbio quien la exhibirá en sus distintas sedes, dándole así una vida más larga. Otras de las fotografías pasarán a formar parte de los fondos de nuestra Embajada en Costa Rica.
Y termino con los agradecimientos obligados y además sentidos, el primero a los cuatro fotógrafos, ya avanzado y en especial a José Benito por su asesoramiento constante, sin ellos, sin él, esto carecería del menor sentido. El segundo que no en un lugar secundario al Inbio, por sumarse a este proyecto y en particular a Elena Galante. El tercero, que no en tercer lugar, al Museo Calderón Guardia de San José, por acogernos en sus estupendas instalaciones y en especial a su director Luis Nuñez Bohorquez. El cuarto a nuestro diseñador, José Alberto Hernández Campos que ha aportado como siempre su enorme talento, y además en este caso su conocida paciencia. Y por último pero no en último lugar, a la Dirección de Relaciones Culturales y Científicas del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, en especial a Mercedes de Castro, por apostar por el proyecto, y a Irene Herrera, el 50 por ciento de la muy concurrida Consejería Cultural de la Embajada de España en Costa Rica, por contribuir con esa mitad pero en un porcentaje mayor a todo su desarrollo. Espero que coincidan conmigo, el resultado del esfuerzo de todos ha merecido la pena. Que lo disfruten.
Junto a las fotos, acompañadas de un pequeño texto de cada fótografo en el que nos cuenta su experiencia tica, se acompaña un artículo de José Benito Ruiz sobre la fotografía de naturaleza, pues además de fotógrafo de dilatada experiencia y prestigio, José Benito es un teórico y un gran divulgador de esta disciplina, y ha publicado numerosos libros al respecto, además de dar cursos y conferencias. El texto permitirá a los profanos adentrarse en este mundo que es ancho pero no siempre ajeno. Éste catálogo se completa con un texto del INBIO, institución costarricense de referencia en el asunto de la biodiversidad, Premio Príncipe de Asturias, y que se ha asociado de forma generosa al proyecto. La exposición, una vez terminado su periplo en el Museo Calderón Guardia, pasará al Inbio quien la exhibirá en sus distintas sedes, dándole así una vida más larga. Otras de las fotografías pasarán a formar parte de los fondos de nuestra Embajada en Costa Rica.
Y termino con los agradecimientos obligados y además sentidos, el primero a los cuatro fotógrafos, ya avanzado y en especial a José Benito por su asesoramiento constante, sin ellos, sin él, esto carecería del menor sentido. El segundo que no en un lugar secundario al Inbio, por sumarse a este proyecto y en particular a Elena Galante. El tercero, que no en tercer lugar, al Museo Calderón Guardia de San José, por acogernos en sus estupendas instalaciones y en especial a su director Luis Nuñez Bohorquez. El cuarto a nuestro diseñador, José Alberto Hernández Campos que ha aportado como siempre su enorme talento, y además en este caso su conocida paciencia. Y por último pero no en último lugar, a la Dirección de Relaciones Culturales y Científicas del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, en especial a Mercedes de Castro, por apostar por el proyecto, y a Irene Herrera, el 50 por ciento de la muy concurrida Consejería Cultural de la Embajada de España en Costa Rica, por contribuir con esa mitad pero en un porcentaje mayor a todo su desarrollo. Espero que coincidan conmigo, el resultado del esfuerzo de todos ha merecido la pena. Que lo disfruten.







